Fotografía artística infantil Sevilla

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Manuel González I Fotógrafo de legado Infantil

Podría aburrirte con mi currículum, los premios que he ganado en quince años o mi trayectoria. Pero ni a ti te interesa, ni a mí tampoco.

Prefiero dejarte con lo que me escribió una madre tras su sesión:

Pensé que no podría hacerle las fotos a mi hija.

Llegó al estudio con el estómago encogido. Imaginaba el desastre: la niña llorando, el fotógrafo de pocos amigos, el dinero tirado y la vuelta a casa con frustración. Su hija tenía un humor de perros ese día.

Y pasó. La niña se olvidó de la cámara, de este señor desconocido y del mundo.

Apareció ella. La de verdad. Esa fotografía hoy preside su salón.

Quince años aprendiendo a esperar

Esto no ocurre por casualidad. Ocurre porque he aprendido a hacer una sola cosa: esperar.

No dirijo. No fuerzo. Espero. Dejo que el niño marque el ritmo mientras clavo el ojo en el instante exacto. Siempre llega.

A esa madre solo le importó cómo se sintió.Las fotos son solo la consecuencia.

La distancia nunca es el problema

Otra familia vino desde muy lejos solo para que les hiciera un reportaje. Les pregunté si valía la pena tanto camino. Me miraron extrañados: «Para una sesión normal, no. Para esta, sí».

Hay un miedo que ningún cliente dice en voz alta: el miedo a arrepentirse. A tirar el dinero en imágenes que en cinco años huelen a moda caducada y dan vergüenza enseñar.

Mis clientes buscan otra palabra: Atemporales.

Dentro de veinte años mirarás esa foto y verás cómo era tu hijo. No cómo posó. Cómo era. Eso es salvaguardar su legado. Eso no envejece.

Sin prisa, sin colas

Soy Manuel. Quince años en solitario haciendo esto en Sevilla. Solo hago sesiones infantiles y solo acepto los trabajos que puedo hacer bien. Sin mirar el reloj y sin tres clientes haciendo cola en la puerta.

No soy el fotógrafo más barato de la provincia. Nunca lo seré.

Soy el que tus hijos van a recordar como «aquel señor con el que se lo pasaron tan bien». Y tú, como la decisión más inteligente que tomaste por sus recuerdos.

El siguiente paso es tuyo.